KARINA MILEI ESTÀ AL FRENTE DE LAS CONVERSACIONES PARA DILATARLAS TENSIONES

Karina Milei se puso al frente de las gestiones para tratar de contener los conflictos, tanto internos como externos, que había generado la falta de coordinación en torno a la presentación del Presupuesto 2027 y, particularmente, las modificaciones en las partidas por discapacidad.
Con las tensiones con Patricia Bullrich a flor de piel, la secretaria general decidió bajarse del viaje a Nueva York, al cual iba a ir como parte de la comitiva, para seguir de cerca las votaciones en el Congreso, fortalecer la relación dentro de La Libertad Avanza y administrar las diferencias con el PRO en medio de las negociaciones electorales.
La ex ministra de Seguridad había hecho público su malestar por haberse enterado a través de los medios que el Poder Ejecutivo había decidido introducirle modificaciones al Presupuesto, justo cuando se estaba negociando con la oposición.
La dirigente reveló que el tema no se comentó en ninguno de los encuentros previos que tuvo la cúpula libertaria y que ni siquiera el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, sabía los detalles del texto que ahora va a tener que impulsar en el recinto.
“Cuando uno es el líder de una bancada y no se entera, uno llega al Congreso y te dicen ‘nos estás engañando’. Quedás como un tonto o como un mentiroso, eso resiente un poco las relaciones”, expresó Bullrich.
En la mesa política le pidieron a la senadora que evite expresar las críticas abiertamente y que las discusiones sobre las cosas con las que no esté de acuerdo se lleven adelante de manera privada.
Karina Milei la convocó a ella y al resto del bloque a una cena para dejar atrás las diferencias, en la previa de las votaciones de los proyectos de zonas frías y de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, de gran importancia para el Gobierno.
La cita fue en Unaghi, un restaurante de sushi ubicado en Olazábal al 4600, en el barrio porteño de Villa Urquiza, que ya había sido utilizado por la funcionaria para anteriores encuentros con legisladores.
Todos los asistentes a esa velada coincidieron en que fue un “evento social”, en el que no se habló de política ni de las leyes que estaban en juego, sino que sirvió para que los integrantes del espacio pudieran conversar en un clima distendido.
Bullrich se retiró negando cualquier enfrentamiento con los otros miembros de la cúpula libertaria y asegurando que la relación estaba en perfectas condiciones. El jueves, autorizó la convocatoria a una nueva mesa de diálogo con el PRO que hasta último momento estuvo en duda, en un contexto de tensiones con el partido aliado que también manifestó sus reproches por los cambios en discapacidad.
Santilli convocó a los referentes del PRO, Cristian Ritondo y Fernando de Andreis, con tan solo unas horas de anticipación. De hecho, las gestiones fueron tan rápidas que Martín Menem no pudo cancelar otros compromisos que ya tenía en agenda y debió ausentarse.
Si bien se conversó sobre algunas de las cuestiones en carpeta, los dirigentes macristas pasaron buena parte observando las negociaciones a distancia del “Colo” con los senadores de distintos espacios, que en ese mismo instante estaban debatiendo la reforma del Banco Central.
“El proyecto es bueno. Tiene más que la emergencia. Pero adolece de credibilidad. Pero bueno, lo acompañamos en disidencia, sabiendo que puede ser mejor”, opinó el líder de otra de las bancadas cercanas a la Casa Rosada.
El nuevo texto plantea actualizaciones mensuales por inflación para las pensiones no contributivas por discapacidad, garantiza la continuidad de la cobertura médica y mantiene el nomenclador universal de prestaciones y el arancel unificado.
El Gobierno busca que esa redacción permita evitar una extensión de la emergencia en este sector y reemplazarla por un esquema permanente. También pretende que los acuerdos con los bloques aliados se traduzcan en un dictamen favorable durante el tratamiento del Presupuesto, que sigue su curso paralelo en comisiones.
Asimismo, el PRO también marcó sus diferencias al anunciar formalmente el lanzamiento de Hernán Lacunza a la Presidencia, en un gesto que desafía los deseos de la cúpula libertaria, enfocada en eliminar las PASO y llegar a un acuerdo que implique que no haya competencia para la reelección de Javier Milei.
De todas formas, el economista ni siquiera cuenta con el respaldo de los referentes de su propio espacio: “Fijate que en la foto (que publicó el futuro candidato en las redes sociales) no hay un solo intendente ni nadie que tenga territorio, son todos dirigentes menores”, minimizó un hombre de peso en el armado amarillo.
El ex ministro reconoció públicamente que tiene diferencias con algunos de los miembros de su partido, particularmente con Ritondo, a quien criticó por mostrarse muy cerca del oficialismo en el último tiempo.
En diálogo con este medio, el jefe del bloque en Diputados comentó que Lacunza es alguien a quien “respeta”, porque lo considera “un economista serio que hace años forma parte del PRO”, pero también puso reparos a su eventual candidatura.
“Como digo siempre, hoy el foco tiene que estar puesto en otra cosa: impulsar los cambios pendientes, fortalecer lo que logramos y blindar, como dice Mauricio, el cambio para que no volvamos atrás”, agregó.
