CATAMARCA RECREA EL RITO ANCESTRAL ANDINO DE OFRENDAS Y COPLAS ANCESTRALES

Cada primero de agosto, el Noroeste argentino se convierte en el epicentro de una de las devociones populares más profundas del continente: el día de la Pachamama. En esta oportunidad, el tercer patio de la Casa de la Cultura de Catamarca cobró vida bajo el compás de las cajas y el humo sahumado de hierbas naturales, en una ceremonia de Corpachada coordinada por la especialista Rita Soria.
El rito, que convoca año tras año tanto a lugareños como a turistas, consistió en la apertura del pozo ceremonial, símbolo de la “boca” de la Madre Tierra. Allí, los asistentes depositaron de forma consciente alimentos, frutos y vino con ambas manos en señal de reciprocidad. El encuentro cultural, que contó con el acompañamiento de las máximas autoridades provinciales, cerró bajo el tradicional grito colectivo de “¡Jallalla Pachamama!”, reafirmando el compromiso comunitario con el cuidado de la naturaleza.
