COMENZÓ FORMALMENTE EL JUICIO PARA DETERMINAR LA CAUSA DE LA TRAGEDIA EN 2017

El Tribunal Oral Federal de Río Gallegos inició el proceso para determinar las responsabilidades penales de cuatro exjefes de la Armada por el hundimiento ocurrido en 2017. El protocolo judicial se centró en la lectura de la acusación formal, un paso técnico pero cargado de simbolismo para los allegados a las víctimas. Según detalló el abogado Luis Tagliapietra, quien actúa como representante de una querella que agrupa a 32 familiares, la sesión inicial también permitió que las partes involucradas plantearan las cuestiones preliminares necesarias antes de entrar de lleno en el debate probatorio. Con este marco legal establecido, se confirmó que a partir de este martes se dará inicio a la etapa crucial de la producción de testimonios, donde las voces de los involucrados y expertos comenzarán a reconstruir los hechos.
En el banquillo de los acusados se encuentran cuatro exjefes de la Armada Argentina, sobre quienes pesa la responsabilidad de haber tomado las decisiones operativas y técnicas que precedieron al naufragio. La estrategia de la fiscalía y de las querellas es unificada en un punto fundamental: sostienen que existió una marcada negligencia en el mantenimiento del submarino. El argumento central de la acusación afirma que la nave no se encontraba en condiciones óptimas para navegar al momento de ser enviada a su última misión.
Los cargos que enfrentan son:
* Presunto incumplimiento de los deberes de funcionario público: Por la falta de control sobre el estado operativo de la unidad.
* Omisión de deberes de oficio: Relacionado con las responsabilidades jerárquicas directas sobre la seguridad de la tripulación.
* Estrago culposo agravado por el resultado de muerte: La figura legal más pesada, que vincula la mala praxis técnica con el desenlace fatal de los 44 marinos.
El tribunal deberá procesar un volumen informativo sin precedentes que incluye documentación bajo secreto militar. El juicio contará con la declaración de más de 100 testigos, cuyas versiones serán contrastadas con evidencia técnica de última generación. Entre los elementos clave que se analizarán durante las audiencias se destaca el material fílmico del hallazgo realizado por la empresa Ocean Infinity, la firma que localizó los restos de la nave un año después de su desaparición.
Si los plazos se cumplen según lo previsto, el veredicto final que determine la culpabilidad o inocencia de los cuatro marinos acusados podría conocerse hacia el mes de julio.
