FAMILIARES RECUERDAN SUS SERES QUERIDOS Y RENUEVAN EL RECLAMO POR UNA TRAGEDIA QUE SE ASEGURAN QUE PUDO HABERSE EVITADO.

A doce años de la tragedia de El Rodeo, el dolor de las familias de las víctimas permanece intacto y el reclamo por justicia continúa vigente. El paso del tiempo no logró borrar el recuerdo de una de las mayores catástrofes naturales de la historia de Catamarca, ni tampoco las preguntas que siguen sin respuesta en torno a un hecho que, según sostienen los familiares, pudo haberse evitado.
“Cada aniversario me invade un enorme dolor, tristeza e impotencia ante el recuerdo de una tragedia que podría haberse evitado y que puede volver a suceder. Seres queridos a los que se les arrebató la vida, porque la verdad es lo que es”, expresó Eugenia María Castiglione, familiar de una de las víctimas fatales, en un mensaje difundido en redes sociales al cumplirse un nuevo aniversario del desastre.
El testimonio refleja el sentimiento compartido por quienes perdieron a sus seres queridos aquella noche del 23 de enero de 2014, cuando una repentina creciente del río Ambato arrasó con la villa veraniega de El Rodeo y alcanzó también a la localidad de Siján, en el departamento Pomán. El fenómeno fue provocado por un intenso temporal registrado en las cumbres del cerro El Manchao, dentro del cordón montañoso de Ambato, que derivó en un alud de grandes proporciones.
Con el correr de los años, las causas judiciales no lograron establecer condenas firmes que satisfagan a las familias, que insisten en que existieron falencias en los controles y advertencias previas que podrían haber mitigado o evitado el impacto del alud. En ese sentido, remarcan que la tragedia no fue solo consecuencia de un fenómeno natural, sino también de la desidia de los funcionarios responsables.