LA PROPUSTA INCLUYE LA ELIMINACIÓN DE LAS PASO Y LA INCORPORACIÓN DE FICHA LIMPIA

Milei busca retomar la iniciativa y reencauzar la agenda mediática tras semanas de noticias que impactaron en su imagen. El proyecto contempla la eliminación de las elecciones primarias, la modificación del financiamiento de campañas y la incorporación de la “ficha limpia”.
El Gobierno nacional giró este miércoles al Senado el proyecto de ley de reforma electoral, con el que pretende eliminar las elecciones primarias (PASO), modificar el financiamiento de las campañas proselitistas e incluir “ficha limpia”, para que no puedan ser candidatos aquellos dirigentes que tengan una condena por corrupción en segunda instancia, iniciativa que fue rechazada hace un año en la Cámara alta.
Los puntos centrales del proyecto se encuentra la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), mediante la derogación del régimen vigente, junto con una serie de modificaciones en la Ley de Partidos Políticos que refuerzan los requisitos de afiliación, funcionamiento y reconocimiento de las agrupaciones.
La iniciativa también contempla la ficha limpia para que no puedan ser candidatos aquellos dirigentes que tengan una condena por corrupción en segunda instancia, que fue rechazada hace un año en el Senado.
Introduce cambios en el financiamiento de la política, con nuevas reglas sobre aportes públicos y privados, controles más estrictos y límites a las contribuciones, en el marco de una reforma que apunta a redefinir el funcionamiento del sistema electoral en su conjunto.
Para ser considerado partido nacional hay que tener presencia en diez distritos y no en cinco como hasta ahora. El proyecto elimina a su vez los espacios publicitarios gratuitos y los partidos podrán optar por la renuncia al aporte público anual que les correspondiere.
La iniciativa plantea cambios profundos que afectan reglas centrales del sistema democrático argentino. En ese contexto, el debate legislativo no solo definirá la viabilidad de las medidas, sino también el alcance de una reforma que el propio Presidente considera “crucial” para el rumbo político del país.
