SU HISTORIA Y EL MILAGRO QUE AÚN EMOCIONA

A 200 años del nacimiento de Fray Mamerto Esquiú, el “Orador de la Constitución” y una de las figuras más trascendentales de la historia argentina. Desde su humilde origen en Piedra Blanca, su vida estuvo marcada por una humildad profunda y un compromiso inquebrantable con la unidad nacional.
A casi cuatro años de su beatificación, el proceso para que Esquiú sea declarado santo por la Iglesia Católica permanece abierto y depende de un requisito fundamental: la aprobación de un segundo milagro atribuido a su intercesión. Esto va de la mano, inevitablemente, del crecimiento de su devoción, tanto en Catamarca como en el país y el mundo.
Las actividades dieron comienzo a las 8:00, con la Oración de Laudes. Luego, el clima festivo se trasladó a la plaza San José, donde se realizó el izamiento de la Bandera Nacional y se colocó una ofrenda floral en el busto que recuerda al Beato. Pasadas las 10:00, inició la Misa Solemne en la plaza principal. El lugar se llenó de vida con la llegada de miles de devotos, familias y niños de la catequesis, además de autoridades religiosas y civiles. Entre la multitud se destacaron peregrinos de toda la provincia y una delegación de Córdoba, que trajo la imagen del Santo Cura Brochero para acompañar la celebración.
Luego de la misa, la tradicional procesión por las calles del pueblo con las imágenes de la Virgen del Valle, el Cura Brochero y el propio Mamerto Esquiú encabezaron el recorrido.
