CATAMARCA RECIBE VACUNAS; NACIÓN INICIA UNA NUEVA ETAPA DE INMUNIZACIÓN.

El Ministerio de Salud de la Nación inició la distribución de 170.000 dosis de la vacuna contra el dengue a once provincias del país, entre las que se encuentra Catamarca, en el marco de una nueva etapa de la estrategia nacional de inmunización focalizada. El operativo tiene como objetivo reforzar las acciones de prevención de las formas graves de la enfermedad y fortalecer la capacidad de respuesta de los sistemas de salud provinciales, especialmente en regiones con mayor circulación histórica del virus.
Además de Catamarca, las provincias alcanzadas por esta primera tanda de envíos son Santa Fe, Chaco, Córdoba, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta y Santiago del Estero. Según informó la cartera sanitaria nacional, la distribución se realizará de manera escalonada, de acuerdo con criterios epidemiológicos y logísticos, y en articulación con las autoridades sanitarias locales.
Desde el Ministerio de Salud recordaron que el Estado nacional no centraliza la compra total de la vacuna contra el dengue, sino que cada provincia tiene la facultad de adquirir dosis con recursos propios y de definir sus políticas de inmunización, siempre dentro de los lineamientos generales establecidos a nivel nacional. Esta modalidad busca respetar las realidades sanitarias diversas del país y permitir una asignación más eficiente de los recursos disponibles.
En esta etapa, las vacunas adquiridas por Nación están destinadas a personas de entre 15 y 39 años que residan en 48 departamentos de las regiones del NOA, NEA y Centro, priorizados según la carga histórica de la enfermedad, la densidad poblacional y otros indicadores socio-sanitarios relevantes. De acuerdo con la estrategia vigente, la vacunación se realizará por etapas, comenzando por el grupo etario de 15 a 19 años y avanzando de manera progresiva, dinámica y escalonada hacia los grupos de mayor edad.
Con esta nueva etapa de distribución, Catamarca se suma al esfuerzo nacional por anticiparse a futuros brotes, en un contexto regional donde el dengue continúa siendo una amenaza recurrente para la salud pública y donde la prevención sigue siendo la principal herramienta para reducir el impacto sanitario y social de la enfermedad.